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http://www.deia.com/18%2D4%2D2000/s15aste02b.htm
Latigazos
y poesia
Andrés
Portero
Lou Reed puede haber bajado la guardia en su vida personal ­las
drogas y el sexo sin barreras son antiguas batallitas de abuelo
ante su actual modus operandi, que pasa por una relación
estable con Laurie Anderson y vida sana, meditación, comida
y bebida light...­, pero no en el plano artístico,
como demuestra «Ecstasy» (Warner), el disco que presentará
el martes en el Kursaal junto a un reducido trío de músicos
liderados por la guitarra de Mike Rathke, su mano derecha desde
hace más de 10 años.
Sin llegar a las cotas artísticas de «New York»,
su última obra maestra, «Ecstasy» nos devuelve
al cantante, compositor y guitarrista de la locura y la esperanza,
del deseo y la traición, al rockero primario y al mejor
cronista de la urbe y de las relaciones humanas que ha dado el
tránsito del milenio.
«Elegí ese título porque creo que, esencialmente,
es de lo que trata el álbum. De la búsqueda del
éxtasis, que es diferente para cada persona», justificó
Reed en la presentación madrileña de la gira. «Traducir
a la música cualquier concepto es muy difícil,
pero el éxtasis todavía más porque nadie
sabe en qué consiste. Como decía Bruce Lee ­Reed
es un gran apasionado de las artes marciales­, el éxtasis
es como nadar sin meterte en el agua», apostilló
con sarcasmo Reed, que lo mismo toca en la Casa Blanca ­eso
sí, les soltó su crudo «Dirty boulevard»,
una adusta crónica sobre la dura vida en la calle de las
grandes urbes­ que se niega a visitar Austria tras la llegada
al poder de la ultraderecha.
Teatro y rock
El actual Reed, fibroso, delgado y serio que acaba de estrenar
su primera obra dramática ­«Poe­try»,
dirigida por Bob Wilson, es la consecuencia lógica de
su trabajo y sus canciones , que él define como «monólogos
teatrales a los que pongo música»­ y que sigue
defendiendo que en ellas habla de personajes con los que se cruza
a diario, acaba de entregar un disco de rock crudo, básico
y sin alardes, donde la austeridad ­no hay ni un solo al
uso­ se alía armónicamente con el sonido perfecto
a través de una producción seca, que comparte con
Hal Wilner, a quien conoce desde su participación en el
homenaje a Kurt Weill, uno de sus artistas referenciales.
Además de «Like a Possum», una interminable,
saturada y catártica tormenta eléctrica de 18 minutos
que remite a clásicos como «Sister Ray» y
«Street Hassle», «Ecstasy» ofrece, a
excepción del reposo acústico que marca la nostálgica
«Baton rouge», un reencuentro con el Reed más
eléctrico. Ese que gusta de evidenciar sus referencias,
de cabalgar a través de la electricidad en temas como
«Mystic child», con guiños de feed back
y acoples a lo Neil Young en «White prism»; y de
enamorar y mecer con baladas sentidas y emocionantes como «Mad»
y «Turning time around», con cierto regusto sesentero
y country.
(...)
Ha costado 30 años, pero mantiene intacta su chulería
e ironía cuando se le pregunta por su método de
composición. «Pongo un 22,3% de emoción en
mis canciones; un 18% de observación; 37,5% de otras cosas;
y para completar el 100% busco alrededor, elijo a cualquiera
y le digo, tú serás el 12% restante. ¿Queda
claro?».
Poeta antes que músico
La editorial «Mondadori» tiene previsto publicar
este mes un libro con los textos de las canciones de Lou Reed.
El neoyorkino, enamorado de García Lorca, vuelve a probar
en «Ecstasy» que, antes que músico, es un
narrador de historias, un escritor de rock&roll, un hombre
que acierta más cuando escribe que cuando canta con su
habitual tono monocorde o pulsa su guitarra.
Las letras de «Ecstasy» no destacan precisamente
por su alegría. Lou mira en derredor y escribe latigazos
lapidarios sobre el suicidio, el desamparo, los lazos que establece
el amor, la fatalidad del destino, el hastío y la confusión
de estos tiempos que vivimos. Y lo hace de forma cruda y directa,
con personajes maltratados por la violencia, el sexo explícito
y las drogas. Eso sí, guardando siempre un espacio para
la ironía ­«en mi dormitorio hay un zoo femenino/
peor que Clinton en hora punta»­ a pesar de la incomprensión
que le atenaza. Personajes con «un agujero en el corazón
del tamaño de un camión», que son conscientes
de que «esto no se arregla con un polvo nocturno».
Puro rock&roll. Electricidad y poesía cruda. Lou Reed.
http://www.deia.com/18%2D4%2D2000/s15aste02a.htm
Lou
REED
escritor de rock&roll
Andrés
Portero
TOM Waits, Neil Young, el último Bruce Springsteen....
y Lou Reed. Son muy pocos los veteranos incuestionables en la
frontera del medio siglo, capaces de no adocenarse y de demostrar
en cada nueva grabación que su repertorio continúa
vivo y cambia al dictado de la realidad. Hacen rock adulto, pero
reflejan como nadie debido a la experiencia que sólo otorga
el tiempo y las cicatrices, el estado actual del mundo.
(...)
Reed (New York, 1942) fue el estandarte de una generación
salvaje a caballo entre los 60 y los 70. Heroína, imagen
glam, autodestrucción, ambigüedad, marginalidad,
literatura de las alcantarillas... Imágenes que se agolpan
al recordar su liderazgo de «Velvet Underground»
­indispensable la caja de toda su discografía editada
hace unas temporadas por «Polygram»­ y su posterior
carrera en solitario, que en los 80 se tornó respetable
y más positiva, aunque menos excitante musicalmente si
exceptuamos discos puntuales como «The blue mask».
El reencuentro definitivo con su genio llevó en el año
89 con la edición de «New York», una crónica
desnuda, eléctrica y literaria sobre la Gran Manzana que
tuvo continuidad con «Songs for Drella» ­con
John Cale y dedicado a Warhol­ y «Magic and loss ­monográfico
centrado en la pérdida y la muerte­. Posteriormente,
sacó a la carretera el recuerdo de la «Velvet»
en una gira que provocó un doble cd en vivo y una nueva
disputa con John Cale.
A su anterior «Set the twilight reeling», último
álbum de los 90, le sigue ahora «Ecstasy»,
surcado con los mismos parámetros: lucidez adulta, magníficos
textos y un regreso al rock básico y primario.
El Reed de la última década, más asentado,
que dice seguir fiel a la leyenda de animal del rock que arrastra,
es casi un sesentón preocupado por sonar bien. Por ello,
recientemente se ha hecho construir un estudio en su domicilio,
que le ha costado más de dos años de dedicación,
y se muestra feliz alternando los equipos clásicos con
las últimas posibilidades que ofrece la tecnología.
«Me interesa la ingeniería del sonido. Un buen sonido
me produce un gran placer. Busco una obra perfecta, precisa y
lograda», ha declarado el autor de «Heroin».
http://www.levante-emv.com/hoy00419/sociedad/7Sociedad.html
EFE
madrid El
músico neoyorquino Lou Reed llenó la noche del
martes la madrileña sala La Riviera en un concierto austero,
como es habitual en este histórico del rock, en el que
presentó a sus incondicionales de la capital su último
trabajo:Ecstasy. Lou Reed salió al escenario quince minutos
antes de la hora prevista, aunque la sala ya estaba a rebosar
de fans del mítico rockero, muchos de ellos talluditos.
Con una camiseta negra y un pantalón de cuerpo del mismo
color, Lou Reed interpretó en el escenario los temas de
su último disco, que ha titulado Ecstasy porque, como
él mismo dijo, cree que «la música que contiene
es así», y porque le gusta el sonido de la palabra
éxtasis en inglés.
(...)
Pocas concesiones hizo al público Lou Reed: dos temas
en su único bis y su permiso para que las barras de la
sala estuvieran abiertas y pudieran despachar bebidas. Fueron
dos horas y cuarto de concierto, el penúltimo de su gira
española (...). Acompañado de los músicos
de sus últimas giras -Mike Rathke a la guitarra; Fernando
Saunders, al bajo, y Tony Thunder Smith a la batería-,
Lou Reed instaló en la Riviera, como ya hizo en los otros
conciertos en España, una espectacular mesa de sonido.
El cantante, que el pasado 2 de marzo cumplió precisamente
en Madrid 58 años, ofreció al público sus
experimentos tecnológicos, que fueron bien recibidos por
sus fans. Este nuevo disco no ha contado con todos los parabienes
de la crítica, pero a Lou Reed, quien confiesa que nunca
lee los comentarios sobre su obra, parece no importarle.
http://www.deia.com/18-4-2000/18CU55A.htm
Lou
Reed, la crónica maldita del rock, esta noche en el Kursaal
donostiarra
El cantante neoyorkino despide con este concierto su gira de
presentación de «Ecstasy» en el Estado
Jon
Landau
DONOSTIA.
(...) Durante una reciente visita a Madrid, Lou Reed afirmaba
que eligió el título de «Ecstasy» para
su último trabajo porquye «por una parte, explioca
el sentido de la música del disco y, por otra, es una
palabra que me gusta cómo suena». De 59 años,
el compositor neoyorkino lleva más de tres décadas
bregando en el planeta del rock&roll. Desde sus inicios con
la Velvet Underground, sus devaneos entree el glam y el rock,
hasta su más cercana actitud de cronista urbano del rock.
La actualidad de Reed llega acompañada de este «Ecsatasy»,
pero tambien de un libro, «Pass thru fire», donde
se recogen sus textos más conocidos y sus rarezas piratas.
Igualmente, estrenará una obra teatral, «Poe-Try»,
basada en los ensayos y relatos de Edgar Allan Poe. A lo largo
y ancho de los casi 78 minuitos que dura «Ecstasy»,
Lou Reed reargumenta su América particular, entre fea
y deshumanizada, con claves de rock. canciones como «Paranoia
Key of E» ­que presumiblemente abrirá el recital­,
«Hock minuet», «Turning time around»
o «Modern dance» evaluarán en directo esta
nueva entrega.
Dos horas de concierto en las que primará «Ecstasy»,
intercalando temas de su trilogía «NewYork-Songs
for Drella-Magic and Loss», y culminando en los bises con
alguna revisión de clásicos como «Vicious»
o «Sweet Jans». Junto a él, sobre el escenario
estaran tres músicos habituales de su trayectoria: Tony
Thunder Smith a la batería, Mike Rothke en las guitarras,
y Fernando Saunders al bajo.(...)
http://www.gara.net/00/04/18/kul0201.htm#1
Lou Reed, un clásico del rock and roll, en el Kursaal
Las entradas para el concierto están agotadas desde hace
un mes
Pedro
ELIAS IGARTUA | DONOSTIA
Si miramos al pasado, con la mirada que dirigía al futuro
Elliott Murphy en las anotaciones a "1969", un disco
en directo legendario de la Velvet Underground de Lou Reed, nos
daremos cuenta que este músico es un compañero
de viaje rítmico de absoluta confianza. No hay dudas sobre
su perdurabilidad. Lou Reed es un clásico en sentido estricto,
sigue marcando músicos de rock generación tras
generación, disfruta de una eterna madurez, sigue grabando
magnífico rock and roll década tras década,
aunque nunca olvidaremos el golpe de mano que dio en 1989 con
"New York".
Lou Reed vuelve a Euskal Herria después de muchos años
y lo hace después de producir tres trabajos excelentes.
El primero fue "Set the Twilight Reeling" en 1996.
Su compañera sentimental, Laurie Anderson, influye en
esta obra, no tanto sonoramente, como por el tono equilibrado
de la misma, sin que eso evitara temas tan airados como "Sex
with your parents (Motherfuckers)".
Su siguiente trabajo en directo, "Perfect Night: Live in
London" era la consagración de un formato que Lou
Reed repite vez tras vez. Ellos le acompañarán
previsiblemente en el Kursaal. Fernando Saunders es el bajista.
Tony "Thunder" Smith el batería, y Mike Rathke
el otro guitarra, que camina tras el "feedback" de
Lou Reed. Con ellos ha grabado también el reciente "Ecstasy".
Son una banda de lujo como "Crazy Horse" o la "E
Street Band" en el caso de Young y Springsteen, Lou Reed
ha encontrado en su trío el balance entre un sonido que
sea inmediato, rock and roll, pero que siempre ofrezca veladuras.
En "Ecstasy" hay riffs stonianos como en "Paranoia
Key on E", baladas brillantes como "Mad" y "Baton
Rouge" y brillantes subidas de ritmo como "Big Sky"
y "Future Farmers of America". Aunque el disco trae
decoraciones de viento y el violín eléctrico de
Laurie Anderson en "Baton Rouge", esta obra de Lou
Reed se desborda con rock and roll primordial, lo que el poeta
cantor de Nueva York mejor sabe hacer.
La noche se presenta emocionante. Los nuevos cantos perfectos
y toda su vieja pedrería, con todos los colores del alma
desde "Vicious", "Walk on the Wild Side"
y "The Kids" hasta "Coney Island Baby" y
"Dirty Boulevard", y siempre con la esperanza de que
pueda cantar "I''ll be your mirror".
La fuerza de sus cantos también reside en su presentación
siempre cambiante. Como Dylan, Lou Reed es un viejo camaleón,
puede disfrazarse, pero siempre resuelve con magnífico
rock and roll.
ENLACES RELACIONADOS
http://teleline.terra.es/personal/luis_tm/musica/lou_reed/lou.htm
http://teleline.terra.es/personal/garimpex/
mailto:mkostek@usa.net
http://www2.gratisweb.com/loureed/
http://www.loureed.org/
http://www.velvetunderground.com/
http://www.geocities.com/Paris/LeftBank/2800/lou.html
http://www.arrakis.es/~e.miquel/rnranimal/
Pequeña
historia de la velvet
http://www.geocities.com/FashionAvenue/1699/Velvet.htm
http://diana.cps.unizar.es/coaxial/contraweb/velvetun.html
Directos
http://www.arrakis.es/~e.miquel/rnranimal/livealiv.htm
El
Lado Más Bestia de la Vida (Arreglada por Albert Pla)
http://persephone.cps.unizar.es/Kaos/AlPla/lyrics/Bestia.html
Recopilado por ZANU, 2000 |